Ansiaba cortarme el pelo por no poder manejarlo, pero una sucesión de acontecimientos inesperados (y muy deseados) me hicieron despedirme con prisa del lugar donde conocí a la mejor peluquera que he conocido en mi vida. De esas a las que les dices una medida, y te corta exactamente esa medida. Y yo, que ya iba lanzada a cortarlo (bastante, aunque dejándolo aún largo), había decidido hacerlo después del puente por aquello de no hacerlo cerca de ninguna fecha señalada (manías).

Entonces empezó la desesperación. Cada vez es más difícil de desenredar y, si no lo trabajo, su aspecto no es sano. Mi cabello sólo se queda bien al natural en los meses de verano, tal y como se aprecia en las fotos (todas de 2015 excepto marzo).

Mi pelo

A todo esto hay que sumar que no tengo la mano derecha al 100% (lesión antigua) y esto dificulta aún más el peinado. Y no me apetece experimentar en otras peluquerías. Volví, una vez más a los foros y blog de cosmética buscando información sobre mi nueva aliada: la keratina, pero para aplicarla en casa.

Como en el post de la copa menstrual, voy a intentar decir lo que no se dice en otros sitios, lo que he ido descubriendo yo.

De todas las búsquedas por internet, saqué tres cosas en claro sobre cualquier tratamiento con keratina: que no debe llevar formol (las había), que el tratamiento es caro, y que, la marca mejor valorada, no hay forma de comprarla desde España.

Pasé el puente de mayo en Madrid y, paseando mientras me dirigía a hacer unas compras, me topé con el escaparate de una tienda de productos de peluquería. Desde fuera se veían los tratamientos de keratina por más o menos 16€. Aluciné. Mis lecturas por la red me habían convencido de que el precio rondaba los 50€ y no sé hasta qué punto estaba dispuesta a gastarme ese dinero. Es más, un amigo peluquero me dijo que, en una peluquería que lo hicieran bien, podía costarme unos 200€, dada la longitud de mi pelo. Incluso que él me la podría hacer por 130€ como favor y que no confiara en esos centros que prometen resultados por menos de 100€.

A la vuelta, pasé por la peluquería y una chica muy amable resolvió todas mis dudas. El producto en cuestión es de la marca Kativa. Lo podéis encontrar por la red por unos 14€. Ojito con los gastos de envío, que igual conviene gastarse 2€ más en cualquier tienda.

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¿Qué me dijo esta chica? Varias cosas:

  1. Los productos en sí no son caros, lo caro es la mano de obra porque se emplea mucho tiempo. Como la gente no lo sabe, paga 50€ por ellos.
  2. Se puede aplicar en todo tipo de cabello. Mi preocupación (por influencia de mis lecturas) era que notaba mi pelo algo frágil, y temía que acabara de romperse al usar la plancha con el producto. Pues no.
  3. Busca a alguien que te ayude. Aquí no le hice caso, no sé pedir ayuda y, casi mejor que no lo hubiera hecho, luego os contaré por qué.
  4. Muy importante usar guantes. Vienen en el pack y, aunque es incómodo, hay que usarlos.
  5. Vale cualquier plancha. El producto se sella con el calor y la plancha es un imprescindible (aunque depende del efecto que queramos conseguir, la usaremos o no). En la mayoría de los sitios leí que la plancha debe alcanzar una temperatura de 235º. Llegué a leer incluso una cifra por encima de los 400º. Todo aquello me parecía una barbaridad. Busqué qué temperatura alcanzaba la mía, pues no tiene para elegir. No llegaba a los 200º y me pareció sensato (gracias, GHD).
  6. Hacerlo antes del tinte. Ella añadió “en cabellos teñidos como el tuyo” y, bueno, no iba a entrar con ella en ese debate, ya que no me tiño. Sólo me puse un baño de color hace tres meses, del que no quedó ni rastro en tres semanas. El caso es que me explicó que el producto altera el color si es teñido. Por lo que es recomendable hacer coincidir su aplicación con la próxima coloración.

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    100 ml. en un bote de 400.

  7. Comprar dos packs, porque tengo mucho pelo y muy largo. Repartiéndolo bien, tuve con uno. Eso sí, el bote es muy grande, como uno de mascarilla, y la cantidad que trae es de vergüenza, como podéis ver en la foto del bote recién abierto.
  8. Lavar el cabello con champús sin sales, ya que estas se llevan la keratina. Recomiendan, claro está, productos de la misma marca o de los que hay en su tienda. Entendí que lo que viene en el pack no las lleva, pero miré el contenido de cada sobrecito y ahí estaban los tan reprobados sulfatos. No me voy a complicar con eso.

Y, ahora sí, os cuento mi experiencia:

El jueves 5 de mayo tenía la tarde tranquilita y decidí lanzarme. El proceso es sencillo, aunque da la inseguridad que provoca cualquier novedad que te hagas si no te gusta cambiar. Para bien o para mal, los resultados son reversibles. Con suerte, ya que me ha salido bien, durará 60 días.

El tratamiento es simple y viene muy bien explicado: lavar con el champú 1, secar completamente (sin necesidad de peinar), aplicar la keratina con una brocha y mucha paciencia, mechón a mechón. Dejar reposar 15 minutos y secar peinando bien. Luego, pasar la plancha (opcional, dependiendo de si lo que quieres es sólo eliminar el encrespamiento o tenerlo más liso). Esperar unos 5-10 minutos para que el cabello se enfríe y lavar con el champú 3 y el acondicionador 4 y  secar como de costumbre. Como ya dije, es sencillo, pero coñazo.

Lo que no me gustó:

  • Habría venido bien una mano amiga. Cuando iba por el paso 2, ya me estaba arrepintiendo de no haber llamado a nadie. El pelo, con la keratina ya aplicada, se había vuelto pesado y difícil de manejar. Separarlo en secciones fue complicado y cepillarlo, un infierno. Sobre todo en las condiciones en las que, como comentaba más arriba, tengo la mano derecha. Se me hizo lento y doloroso. Aunque, por otra parte, pienso que prefiero hacerlo yo, ya que yo controlo mi dolor.
  • Dejé bastante pelo por el camino. IMG_0345No con la plancha, como decían en los foros, sino con el secado porque el pelo estaba gomoso y se enganchaba. Adjunto foto de los cepillos, que estaban limpios antes de empezar.
  • Los cepillos, peines, plancha… todos los utensilios que utilizas quedan sucísimos. Mientras dejaba enfriar el pelo, aproveché para limpiar la plancha y el secador pasando un algodón impregnado en alcohol y dejé los cepillos y peines en remojo con un poquito de amoniaco. Cuando acabé de lavarme el pelo, los enjuagué y sequé bien y ya estaban perfectos. Las superficies donde los había apoyado, también quedaron como con una especie de caspa pegajosa. Para la próxima vez, pondré un cartón.
  • El olor. Cuando llegué a casa, me puse a buscar información sobre la marca en cuestión y observé que mucha gente se quejaba del olor. Personas que no podían identificar el olor con otro, pero que decían que era desagradable y duraba varios lavados. Durante las primeras partes del proceso, no noté nada. El olor desagradable sólo aparece al aplicar la plancha, porque sale mucho vapor y, una de las veces me vino a la cabeza el olor a lentejas pegadas. Como ya lo habían advertido, en todo momento tuve la ventana abierta. Cuando por fin lavé el cabello, volvió a aparecer el olor al aplicar el champú. Y ya desapareció para siempre. No me huele el pelo así. No huele como de costumbre, como es obvio, ya que el champú y acondicionador que usé no son los que suelo usar.

Así pues, tras aplicarlo y, aunque aún no lo he vuelto a lavar después de aquel día, puedo prometer varias cosas:

  1. El pelo se alisa, queda más fino, menos pesado y con muchísimo movimiento. Tanto, que mandé un vídeo emocionada a un grupal de amigas para que vieran cómo hacía algo que antes no podía: moverlo mojado sacudiendo la cabeza sin que se enredara. Desde entonces, Pilar está ansiosa por leer este post. Se lo dedico a ella.
  2. Las puntas NO se sellan. Si tienes las puntas abiertas, lo mejor es cortarlo, aunque con este tratamiento son mucho menos evidentes.
  3. El peinado es mucho más fácil. Tardé menos de 10 minutos en darle forma con el secador. Algo que normalmente me lleva entre 20 minutos y media hora.
  4. El cabello no se encrespa. La prueba de fuego vino al día siguiente: llovió toda la noche. Al salir para trabajar, había mucha humedad y mi pelo ni se inmutó. Es más, a mediodía, a la vuelta, llovía tan fuerte y tan de lado que el paraguas fue inútil y me empapé de arriba a abajo. Sigo teniendo el pelo liso, no lo sequé, no se encrespó, no se onduló. A todo esto sumamos las duchas diarias en las que el pelo a veces se ondula por los laterales y luego, aunque no esté mojado, tengo que usar un poco el secador para poner cada mechón como me gusta. Eso no ha vuelto a pasar.

Y estos han sido los resultados, después de realizar cada uno de los pasos indicados:

Proceso

Tras esta experiencia, recomiendo varias cosas:

  • Pedir ayuda. Si no para el proceso que he descrito como doloroso (tampoco como para llorar, ¿eh? o para dejar de hacerlo) al menos para el último secado-moldeado, cuando ya estamos hartas de todo el proceso.
  • Usar los guantes. Es un engorro, pero es necesario. Y, aunque pone que el producto se aplica de raíz a puntas, yo no quise tocar el cuero cabelludo y, aun así, me picó un poco. La cara también me picaba, aunque no tuve ninguna reacción rara. Tened mucho cuidado con la piel.
  • Cerrar los ojos y aguantar la respiración cuando estéis pasando la plancha por la zona más cercana a la cara, ya que sale mucho vapor y es muy incómodo.
  • Proteger las superficies donde vayáis a apoyar los cepillos. El tratamiento es un poco sucio.

Espero haberos servido de ayuda una vez más. Ya sabéis que contesto a todos los comentarios, cualquier consulta o sugerencia serán bienvenidas. Muchas gracias por pasaros por aquí y disfrutad de pelazo.

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Quedé monísima para ir a dormir.

PD: domingo 8 de abril. He aguantado para no lavarme el pelo hasta hoy. Las lluvias de estos días no lo ha alterado, pero el síndrome premenstrual me lo ensucia. Pude aguantar sin lavarlo hasta hoy mismo. Al aplicar el champú, ¡horror! El olor ha vuelto. No sé si es más intenso o si es el hecho de estar yo más sensible, pero he sentido nauseas. Afortunadamente, según se airea el cabello, va desapareciendo y quedándose el olor del último producto usado. Aún no lo he secado y el desenredado ha sido fácil. Es más, el flequillo se ha puesto solo liso y en su sitio. Si tengo que pasar por el mal trago del olor para conseguir tener el pelo así, lo hago. Son las 12:45 y publico ya este post. Iré informando si hay cambios.

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