Hace más de un año escribía la primera entrada sobre Mis Imprescindibles y es que los imprescindibles lo son cuando llevo ya mucho tiempo convencida de que, hasta la fecha, no hay nada mejor. Además, trajo sorpresas, como el regalo que me hicieron desde Eudermin que todavía disfruto.

Esta vez le toca a otros productos que he ido descubriendo y, además, como novedad, os cuento cómo consigo chollos a partir de chollos.

Lo primero de lo que voy a hablar, bien merece una entrada en el blog para ellos solos. Se trata de la marca Rituals. La primera vez que supe de esta marca fue hace dos años por recomendación de mi amiga Fany. La misma tarde que ella me llevó a una tienda, mi chico me regaló un estuche pequeño de productos IMG_2727t(Exfoliante, gel, crema hidratante y champú) de una tienda que había visto… no, no se habían puesto de acuerdo. Aún alucinamos los tres con la coincidencia. Él había elegido la gama Sakura (Organic Rice Milk and Cherry Blossom) que, para colmo de casualidades, fue la misma que me había gustado a mí. Desde entonces, no llevo otro olor que no sea ese. Tanto me estaba gustando que, a las pocas semanas, me acerqué a El Corte Inglés de Granada, donde me habían dicho que lo vendían para asegurarme de que tendría crema para rato, pero no me gustó el trato, la falta de empatía, el querer venderme otras gamas… me fui sin comprar nada. Tiempo después, en la estación de Málaga vi una tienda de Rituals que, además, ¡estaban de aniversario con un 20% de descuento en todos los productos! El trato de la dependienta fue tan cuidado y exquisito, que acabé llevándome un estuche mediano que contenía espuma de ducha, exfoliante corporal, aceite de ducha, niebla corporal relajante y crema corporal. Si al llevarte el estuche ya te está ahorrando un producto, aplicando el -20%, aquello me salió tirado de precio. IMG_2749Tras hablarle del chollo a mi amiga Fany, por la tarde volví y me llevé dos lotes más por encargo. La chica se acordaba de mí y me recibió y atendió encantada. Aproveché para preguntarle por las cremas faciales y, abiertamente y con la confianza que me brindó, le hablé de mis problemas de piel y que no compraba un producto (más caro de lo que yo suelo comprar) sin probarlo antes. Me preparó, sin habérselo pedido, unas muestras de un tratamiento de día y noche. En Málaga estaba de paso. De no haber sido así, tengo muy claro que aquella sería mi tienda habitual. La siguiente tentación la tuve en Madrid. Me acerqué, porque me venía bien y había ahorrado, a El Corte Inglés de Goya (pensé que la malafollá era sólo geográfica, pero no). Iba decidida a comprarme lo que había probado gracias a las muestras que me regalaron en Málaga. De nuevo, me quisieron vender cosas en las que no estaba interesada. De un producto que me había nombrado y me interesaba, le pedí muestras y se negó. Le expliqué que tenía alergias y que no me parecía que el precio de los productos fuera como para arriesgar… Yo ya tenía en la mano lo que iba a comprar. Según me iba hablando, yo iba dejando en su estante los productos que previamente había elegido. Me dijo que no podía dar muestras. Le dije que iba a comprar… Finalmente me llevé sólo la crema de día y porque me hacía falta. Y sí, me dio muestras justo después de pagar, pero del mismo producto que ya llevaba. ¿Gracias? Desde entonces, he aprendido que es mejor comprar en las tiendas Rituals que en el stand de El Corte Inglés, aunque todavía no termino de entender por qué tanta diferencia.

Reconozco en este caso que no es el precio por el que me gusta comprar, pero los productos bien lo valen y además duran mucho. Que yo no me lo pueda permitir, no quiere decir que no lo valgan. Y ahora es donde os hablo de los chollos. En un año he acumulado 5 botes de espuma de baño, tres de hidratante y tres de exfoliante. ¿Cómo? Estando pendiente de las revistas que traen regalos. Fany y yo estamos al acecho y nos avisamos para atracar (en sentido figurado, por supuesto) estancos. Lo primero que vimos era que regalaban los geles en una revista por 5€. Nos hicimos con algunos, el gel vale 8€. Ahí tampoco nos volvimos muy locas. Meses después, salió la misma promoción en otra revista pero por 3€. Algunos botes venían con defecto mínimo y muy bien que nos pareció. En otra revista, también por 3€ regalaban el bote pequeño tanto de exfoliante como de hidratante y nos hicimos con otros cuantos. De esa manera he dejado de pasear los botes en la maleta y tengo uno en cada puerto.

Mi siguiente imprescindible debió haber salido en el otro post, pero lo dediqué exclusivamente al cuidado de la piel. Utilizo el champú Timotei reflejos dorados desde muy joven (puede que haga 15 años que lo uso) y, IMG_2750aunque los diferentes peluqueros con los que he hablado no me lo recomiendan (siempre son mejores los que venden ellos…), realmente es el único que me gusta cómo me deja el cabello. El problema es que tengo el pelo más bien seco y dicen que al tener camomila, se reseca aún más. En todos estos años he probado otros de marcas más prestigiosas, con precios más elevados… sin que sustituyeran al que ya conocía, y ninguno me ha ido tan bien como este. Tiene un olor suave, hace un montón de espuma con muy poquita cantidad y no apelmaza. Mitos aparte, no aclara el pelo, sólo consigue que el rubio sea más luminoso, que ya es bastante. En cuanto a los chollos, el bote normal cuesta 2’99€ (siempre sonará mejor que 3€), que ya está muy bien. Pero, si estáis atentos, os puede salir mucho más barato. El bote viene a menudo con un acondicionador de regalo (tamaño normal, no miniatura) o con un champú de otra gama de la misma marca y por el precio de un producto solo. Y, por si fuera poco, con frecuencia aparecen botes con un 20% más por el mismo precio o, como en la foto que yo he publicado, ¡con un 85% gratis! Así es, compré 750 ml de champú por 3€. Siendo sinceros, compré litro y medio por poco menos de 6€. Además, hace unos años cambiaron el formato y la composición, que ahora promete estar libre de parabenos. Yo aún no le he encontrado un pero. Lo único que me deja a medias, es que hace años que no encuentro el acondicionador de la misma marca con el que lo completaba, tal y como ya expliqué en Mis Descatalogados. Por lo demás y, conociéndome, pasarán otros 15 años y seguirá siendo uno más en mi estantería.

Siguiendo en la línea de cuidado capilar, he encontrado esta mascarilla que está triunfando: Original Remedies Tesoros de Miel, de Garnier. Sé que no soy la primera que va a hablar sobre esta gama, pero sí sé que soy de las primeras que compró el producto cuando apenas había sido anunciado. IMG_2751La compre por 3€ exactos y no la he vuelto a encontrar en ningún otro comercio por ese precio, siempre por unos céntimos más o bastante más, depende del sitio. Andaba buscando alguna parecida a la que ya tenía de Le Petit Marseillais, que cada vez me cuesta más encontrar. Esa, que a la vez sustituyó a la de aguacate que no volví a ver de la marca Timotei. Y, ¡esta es perfecta! Sabéis que para el casting de Mis Imprescindibles, es indispensable tener un olor suave y agradable y una textura cremosa, nada pegajosa o pastosa. Esta mascarilla a base de extractos naturales, cumple con los requisitos. No me la pongo muy a menudo, porque apenas tengo tiempo para dejarla reposar (aunque en el modo de uso indique que son sólo 3 minutos) y tiro de acondicionadores, pero en verano me dejo el pelo al natural y, en cuanto salgo de la ducha, me aplico una pequeña cantidad de producto sobre el cabello mojado antes de desenredarlo y no veas cómo ayuda. No sólo me ayuda a desenredar, sino que me define las ondas naturales de mi cabello, esas que sólo me quedan bien en verano sin ayuda de secador ni de ningún otro artificio. De momento no he encontrado chollos con estos productos, pero sí que recomiendo que no os conforméis con el primer precio que veáis, que yo la pude adquirir por 3€.

Cada vez me ponen más difícil comprar en Yves Rocher, ya mencionado en mis descatalogados. Mis pedidos son pequeños y no me trae cuenta hacer la compra online y cerraron la tienda que me quedaba más cerca (a unos 50 kms., que tampoco era un paseo)IMG_2752. Además, tuve dos malas experiencias con dos de sus productos, aunque los que me han ido bien, me van muy bien. Uno de los que siguen siendo fijos en mis compras es el Gel limpiador Pure CalmilleEs un gel desmaquillante al agua, sin jabón. Lo descubrí hace años en la ducha de una amiga y lo usé a hurtadillas, aunque quedé tan sorprendida de lo bien que me dejó la piel, que se lo acabé contando. No me maquillo habitualmente, sólo en ocasiones, y mi experiencia con los desmaquillantes no ha sido muy buena en general: me resecan, me irritan… Opté por desmaquillarme con crema hidratante de la más barata, que hubiera probado previamente, y retirándola con un algodón. El efecto era el mismo, pero se me hacía raro utilizar un producto con una función diferente a la suya. En cuanto pasé por una tienda, me hice con un par de botes. No sabría decir el precio exacto, porque Yves Rocher tiene siempre muy buenas ofertas y, hoy mismo que he ido a mirar en la web para decíroslo con certeza, está con un -50%, a sólo 2€. Me gusta tanto que a veces lo uso símplemente como limpiador, sin haberme maquillado previamente.

Ya que hablamos de maquillaje y de desmaquillar, otro imprescindible, aunque no pasa todos los filtros por su elevado precio (19’50€), es el labial Patisserie de la marca MAC. Fue un regalo muy acertado, porque la verdad es que la calidad es impresionante, ea87aff4311fdf4d9650b52fe92794e8pero mi economía y mi moral no me permite comprar este tipo de productos a ese precio. De hecho, alucino cuando otras chicas exponen su colección, aunque entiendo que la calidad es excelente. Por cosas de la vida, cuento con dos, y ninguno es comprado. El otro (que me lo encontré y lo desinfecté) no sé con certeza cuál es, aunque sospecho que es Captive (color ciruela rosado, acabado satinado). Pero está lejos de ser imprescindible, porque mis imprescindibles abogan por lo natural. Por eso Patisserie sí lo es, porque me van los rosas neutros, porque es cremoso, porque huele de maravilla y porque el color se mantiene una barbaridad.

Volviendo a los productos para cuidarse, os cuento que en verano utilizo desodorante para pies. No me huelen los pies, sólo con algún tipo de calzado, aunque ya IMG_2754me encargo yo de que eso no pase. Aparte de tratar el calzado para mantenerlo lejos de olores, bacterias y hongos, protejo y refresco mis pies por el simple gusto de hacerlo, porque me encanta esa sensación. He probado muchos a lo largo de los años y, aunque es cierto que otros son más refrescantes (este ni siquiera lo promete, con lo cual, sabía lo que compraba), el mejor olor lo aporta Babaria Deo Spray Pies. Lo encontré por casualidad, venía dentro de uno de mis chollos. Soy compradora habitual de la crema hidratante de pies de Babaria, que también apareció en Mis Imprescindibles. Cuál es mi sorpresa que, en mi tienda habitual, cuando iba a reponer mi pasta de dientes, me encuentro con un lote de productos, entre los que se encontraban la crema que utilizo habitualmente, el desodorante del que os hablo, un gel frío para pies y piernas cansadas y una crema para las durezas. imagesPuedo asegurar que ninguno de los productos decepciona y que mientras más conozco, más imprescindibles acumulo de la misma marca. El lote me costó poco menos de 6€. Compré dos, claro, mi madre es otra adicta al cuidado de los pies. ¿Qué supone el precio del lote? Hice la cuenta en la tienda, pues justo en el estante de arriba estaban los productos uno a uno con sus precios por separadao. Me llevaba un producto gratis. Me ahorraba 2€ comprándolos así, prácticamente lo que me gasto en la crema hidratante. ¡Chollazo imprescindible!

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Y, otras que cuidan mis pies, son estas, que me acompañan ya desde hace 8 años. Conocía la marca Ipanema por referencias, pero de nuevo me planteaba si valía la pena pagar lo que costaban. Creo que fue en 2007 cuando, a finales de verano, las vi de rebajas. Estaban por unos 14 ó 15 € y, bueno, para ser unas chanclas básicas, no sabía que pensar. Me las probé y se me hacía raro. Parece que pesan, que no son cómodas… pero caminé un poquito con ellas y las hice mías. No me han dado ni un problema y han probado playa, montaña, cemento… Se mantienen en perfecto estado, sólo se ha borrado un poco el dibujo, pero ni siquiera eso las afea. Y tengo una experiencia curiosa al respecto: conozco a alguien que siempre tiene que opinar sobre todas las cosas y, claro, le pareció mal que me gastara ese (mi) dinero en unas chanclas. Argumentó que había chanclas por 2€ y, efectivamente, eso es lo que se gasta cada año en reponer las del verano anterior. Si echamos cuentas, en 8 años se ha gastado 16€ en 8 pares diferentes mientras que yo mantengo las mismas por aquel precio desorbitado que esa persona ya supera.

Creo que no me dejo atrás ninguno de mis productos esenciales, de todos modos, voy renovando y probando nuevos productos que iré añadiendo con el tiempo. Si necesitas consejo sobre el modo de usarlos o dónde comprarlos, no dudes en preguntarme, así como en contarme cuáles son tus imprescindibles.

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