O te ha pasado, o lo has oído:

índiceEstando un domingo de tapas o tomando café en una terraza, llega el desgraciado de turno y dice ¡aprovechad, que mañana es lunes!. Ídem con el verano a los que nos gusta o con las vacaciones, sean en la época que sean. Incluso un día de sol sorprendiendo en mitad del invierno, se torna opaco cuando alguien dice disfruta hoy, que mañana llueve.

Es triste cuando no nos planteamos si está o no está bien desestimar el disfrute ajeno, ni el efecto que nuestro comentario provoca en quien lo recibe.

Escribo esto porque no os podéis hacer una idea del montón de comentarios negativos que he recibido durante mis vacaciones. Habitualmente, pero lejos de ser un comportamiento obsesivo, comento mi estado o mi ubicación (lo que menos) en facebook y comparto fotos. A veces también en Twitter, e incluso en Instagram. Jamás hago ninguna de esas cosas para molestar a los demás, sino porque me gusta y me apetece. Tampoco me excedo, comparto una parte de mí, pero soy muy celosa de mi intimidad. Me apeteció indicar que estaba disfrutando de unas vacaciones idílicas y, ¿por qué no decirlo?, 3655987muy merecidas,  repartidas entre unos días en la playa con mi pareja y otros cuantos en casa con mi familia. En cualquiera de los casos, recibí mensajes perniciosos como si tuviera que sentirme culpable porque quien lo escribía no tenía la oportunidad que estaba teniendo yo. Incluso había quien me avisaba de que esa foto o esa frase ya la había compartido en alguna de mis otras redes. Sí, claro, porque tengo gente diferente en cada una de ellas y, sobre todo, porque me da la gana.

Hace poco escribía un tweet al respecto. Fue antes de las vacaciones de semana santa porque, da igual que diga que un día no madrugo, da igual que diga que es festivo en mi comunidad, da igual que diga que me he comprado unos donettes o que me siento muy bien conmigo misma… Siempre hay alguien que deja caer su calamidad en el hilo que creaste como positivo, para dejar posar su frustración y hacerte partícipe (¿quizás también causante?) de ella.

Hacesbien

Disfruto de la vida porque es lo que he aprendido a hacer (después de haberme llevado los golpes suficientes, como todos). Nadie me ha regalado nada. Todo lo que tengo lo he conseguido con esfuerzo, dedicación y el apoyo de quienes me prestaron las herramientas o me enseñaron cómo hacer lo que he ido construyendo poco a poco astillándome las manos (agradecimientos varios a quienes me apoyan siempre y se agrietaron las suyas por echarme un cable). Así que, no me hagas sentir culpable por tener vacaciones después de trabajar más horas de las que me da la vida, porque tú no las tengas. No me hagas recordar el montón de puertas a las que llamé para conseguir un trabajo donde estuviera a gusto, porque tú aún no lo has conseguido. No me amargues el chocolate con churros que he subido a instagram porque tú estés a dieta.

En algún sitio leí que mirar las interacciones de otras personas en las redes sociales, te hace sentir desgraciado. Me consta que es así para mucha gente pero, si no estamos preparados para ver lo que otros publican, existen las opciones cerrar cuenta, vendarse los ojos, echar el cerrojo, y bajarse del mundo… porque yo espero seguir informando por mucho tiempo de las cosas buenas que estén a mi alcance.

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