Si bien no puedo leer todo lo que quisiera el resto del año, sí que voy haciendo una selección de los libros que van a ocupar mi ocio en los días en los que me lo puedo permitir. Esta vez, elegí al autor antes que el libro y me dejé aconsejar. Se trata de Juan Gómez-Jurado y su cuarta novela:

lldlLa leyenda del ladrón se desarrolla en la Sevilla del siglo XVI. Imaginad la ciudad mucho más pequeña e infinitamente más importante a nivel mundial. Sevilla, una pequeña gran superpotencia donde el negocio bullía y los comerciantes buscaban su hueco y, por supuesto, su reconocimiento ante el rey.

Aunque es difícil imaginar cómo fue hace siglos, Juan Gómez-Jurado ya se encarga de que sientas cada mirada sospechosa, de que oigas cada cuchicheo detrás de la puerta de cada taberna, y de que pises cada charco de vino, barro y porquería, debido a los detalles minuciosos de sus descripciones, fruto de una investigación meticulosa.

Era una época en la que el dinero determinaba lo animal que sería una persona. Los más pobres, tratados como animales y, los poderosos, comportándose como bestias. Bestias que marcaban con hierro al rojo vivo las pieles de gente sin recursos, dándoles no más valor que el que estaban dispuestos a pagar por ellos para condenarlos a la esclavitud más despiadada. Niños escuálidos enfermos de hambre entrenados tanto para robar como para que no les roben. Curas qué venden el perdón de dios si estás dispuesto a pagarlo con dinero como única penitencia. Castigos por el mismo pecado que sólo te condena si no tienes los medios para librarte de ellos y barbaridades que pasan desapercibidas aun siendo mucho peores que robar medio saco de trigo para alimentar a tu familia… pero matar por la espalda está socialmente aceptado si eres un noble.

En ese ambiente se desenvuelve Sancho de Écija, librándose de la muerte una y otra vez, ganándole la batalla al desamparo, la peste, el hambre, el frío, la avaricia, el abuso de poder de los nobles… Es ese el contexto en el que el comisario de abastos del rey Felipe II – de cuyo nombre no quiero acordarme, para que saltéis del sillón como lo hice yo al descubrirlo – lo rescata de una muerte segura. Desde aquel momento, la Parca coquetea con Sancho durante el trascurso de tres años, obligándole a hacerse hombre a la edad de 13 años.

Lo primero que te encuentras al abrir el libro es una ilustración que muestra el mapa de la ciudad de Sevilla de la época, resaltando algunos rincones claves en el transcurso de la novela. Gómez-Jurado emplea un lenguaje sencillo y cuidado, creando una narración altamente adictiva, en la que, además de historia y aventuras, encontramos guiños a las novelas de caballería. Una novela en la que la literatura está muy presente en los nombres de algunos de sus personajes y en el interés de los mismos por la cultura en general. Es más, Juan juega con la idea de la coexistencia de dos personas/personajes ilustres de la época en Sevilla que ojalá no queráis app la leyenda del ladroninvestigar de quién se trata antes de sumergiros en la lectura.

Como novedad, entre sus páginas se incluyen marcas de realidad aumentada, códigos QR, que permiten el acceso a información adicional mediante una captura a través de una app para Iphones y smartphones. Todo esto, junto a una trama muy bien organizada en secciones que estructuran el desarrollo de la historia, lo han hecho ya un éxito de ventas.

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