Llega una edad en la que ya tienes un rodaje y empiezas a considerar cosas que antes eran menos importantes. Sacas conclusiones reflexionando a raíz de varios hechos a lo largo de tu vida.
Por eso hoy me sirvo de mi blog para hacer público algo que ya es más que evidente:

NO ME GUSTAN LOS HOMBRES.

     Es algo con lo que he vivido desde siempre. Al principio no entendía que tenía de raro y por qué tenía que ser de una manera y no de la que a mí me parecía bien.

     Cuando las niñas contaban los novios casi por decenas en el colegio, yo siempre contaba lo mismo…

     – Pero puedes tener muchos novios, aunque ellos no te quieran. – Me decían.
– Ya… pero es que no me gustan.

     Cuando en plena adolescencia mis amigas me decían que me diera prisa, que era la única que aún no había estado con nadie. Yo no me avergonzaba, les explicaba mi actitud como podía, porque yo la asumía, aunque sabía que no era lo normal.
Recuerdo una conversación con mis amigas del instituto en la que cada una decía quién le gustaba de OT… Yo, que además no soy muy de realities (y no me jodáis diciendo que era un talent show y no un reality…) me encontraba con dos problemas: que no veía OT, ni me gustaban los hombres. A ellas les hacía mucha gracia pero yo notaba que respetaban mi decisión.

     Hace poco más de un año volví a tener la misma conversación. Esta vez con alguien que definió su orientación sexual con la frase: “me gustan todas las mujeres y algunos hombres”. Pero él sí necesitaba clasificarme en un sitio o en otro. Así que, cuando le confesé que no me gustaban los hombres, me preguntó si es que me gustaban las mujeres. Cuando le dije que no, me preguntó si era asexual…

No, simplemente es que no me gustan los hombres. ¿Por qué es tan difícil entender que me guste un solo hombre cada vez?

 

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