Si hace unas semanas os hablaba de Mis Imprescindibles, hoy vuelvo con una entrada que en algo se le parece… Esta vez, mis imprescindibles han sido descatalogados. Si esa entrada hubiera ido más allá del cuidado de la piel, estas marcas hubieran aparecido, sin duda, por alguna parte.

Hace años, unos 10 o así, que era fiel al acondicionador reflejos dorados de Timotei. Utilizaba el champú y el acondicionador de la misma gama, que le daban mucho brillo a mi pelo y lo hacían fácil de desenredar. Aún sigo utilizando el champú, al que actualmente han cambiado el formato. El acondicionador desapareció y sólo queda alguna foto en internet en su bote bocabajo, que me chifla. ¡Qué recuerdos!

Durante muchos años, he intentado hacerme con algún acondicionador y/o mascarilla que se le pareciera. No he vuelto a encontrar nada igual. Aunque lo que descubrí hace unos tres años, fue aún mejor. De nuevo Timotei.

ImagenAl ir a comprar el champú de siempre, me encontré con que regalaban una mascarilla de aguacate. Fue un flechazo, me enamoré del olor y la textura desde el momento en el que abrí el bote en casa. El resultado fue espectacular, ya no echaba de menos el acondicionador. Aproveché la oferta y me hice con varios botes. De todos modos repondría, no he cambiado de champú en años y no tenía intención de hacerlo. Me hice con cuatro packs. Al poco tiempo, volví a la tienda y, al no ver la mascarilla por ninguna parte (sólo miré para asegurarme de que estaba), la dependienta me dijo que no habían recibido la mascarilla por separado y que la oferta había acabado. La encontré de casualidad en otra tienda, el único bote que quedaba, y tampoco volvieron a traerla después. Al tiempo, oteando en los nuevos productos de esta marca, vi que habían sacado un acondicionador de aguacate. ImagenCuál fue mi sorpresa al ver que era exactamente la mascarilla que buscaba, sólo que ahora lo vendían como acondicionador en el maravilloso bote bocabajo que me acompañó anteriormente. ¿Por qué me hacéis sufrir así? Me hice con tres botes y pude reponer en otras dos ocasiones. No más. Desapareció… Me dijeron en mi tienda de confianza que les habían informado de que iban a cambiar el formato y que habría irregularidades en su reposición. Sacaron algo parecido, que ya me espera en casa, pero ni punto de comparación. Estoy apurando ya el último bote del acondicionador o mascarilla o mejunje desenredante de aguacate ¡Cuánto voy a echar de menos ese olor!

timthumb.phpEn mi búsqueda desesperada, me hice amiga del acondicionador protector de calor de Dove. Fue todo un éxito desde el principio. Pero en cuestión de un año empecé a echarlo de menos en las tiendas que frecuento. Mi madre aún lo encuentra en un puesto en un  mercadillo, pero en ningún sitio más. He visto que también han cambiado el formato, no sé si también el producto, pero no lo encuentro de ninguna forma. Lo mismo me pasó con el spray protector de calor, que fue un regalo de la que es mi peluquera desde hace unos 9 años y, cuando se me gastó, no lo volví a ver. En su lugar, utilizo uno de otra marca conocida y de calidad, pero tiene un olor demasiado pesado para mi gusto.

DSC05782-300x225Yves Rocher me hizo un regalito al realizar un compra: 5 mini barras de labios. Quedé encantada con una de ellas (primera por la izquierda en la foto de este post): Barra de Labios Rouge Dragée – Rose Miel. Muy cremoso, hidratante, con un acabado satinado muy natural. Lo utilicé casi cada día y no reparé en comprarme la barra normal porque no pensé que no existiría después. ¡Menos mal que Fany me consiguió uno muy parecido en la misma tienda y, además, me regaló su miniatura! ¡Ay, si es que la quiero!

Sí, soy la de la foto.

La segunda barra por la derecha, fue otro de los caprichos que ya no existen. Se trata de Rouge Étincelles. Nunca me han gustado los labios rojos: ni verlos ni llevarlos. A veces me los he maquillado así, pero normalmente es por algo muy justificado. No suelo maquillarme y, cuando lo hago, prefiero algo discreto, que no me haga parecer demasiado distinta al resto de los días, pero con lo que me sienta más guapa, sin disfrazarme. Este rojo tiene destellos dorados que hacen que el rojo no sea Ferrari. Cualquier rojo que me haya puesto antes, lo he combinado con un gloss o algún color claro. Este ya tiene ese efecto. Tenía, porque… ¡adivinad qué ocurrió con él!

descatalogado

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